El bañador de la Navidad

Erase una vez, en un tiempo muy lejano, existió un mundo en el que esperabas con ansias la Navidad, porque con estos días no solo llegaban Los Reyes Magos, Papa Noel aun estaba en la última silla, además llegaban los famosos estrenos de videoclips musicales, y con ellos tus ganas de salir pitando a comprar música, porque sí, en aquella época se compraba y todo. Además de ver lo último de Michael Jackson o Duran Duran, esperabas con ansias profundas los anuncios de perfumes navideños, esos que en la era del vídeo beta te hacía hasta grabarlos para verlos una y otra vez y calmar tus ansias de un quiero y no puedo de alma publicista, pero pasada esta época de los dinosaurios en la que me tocó vivir, porque gracias a Internet, San Google, y su botón de favoritos, ya las cosas no son lo que eran, entre otras cosas no es porque a mí no me gusta ver a David Gandy saliendo con ese bañador blanco, o lo que sea, la imaginación da para mucho, una y otra vez de esas aguas tan azules como sus ojos, pero este anuncio y la humanidad que nos quedamos embobados mirando una y otra vez esos ojos como farolillos de feria,  queremos más, qué llevamos cinco años viendo el bañador, no se puede pensar en otra cosa, el mundo de la publicidad navideña está de capa caída ¿o qué? 
Nuevos, nuevos no es que sean pero después de varios meses estas tres historias llegan a televisión por Navidad. La primera es la fragancia de Carolina Herrera para hombre, y el anuncio nos trae un trío perfecto, Mario Testino que une al deportista, convertido en modelo, Justice Joslin y a Lily Aldridge, en la noche más pija de Nueva York, CH Men Privé.



Eternity Now de Calvin Klein, llega con otra pareja de guapos, en el anuncio y en la vida, Jasmine Tookes y el guapazo de Tobias Sorensen en una campaña dirigida por Darío Khodji, donde pasean una vida perfecta por las calles de Nueva York, enseñándonos tanto amor juvenil que dan ganas de comprar la colonia a granel, aunque el perfume sea en lo último en que piensas cuando ves el anuncio.


Jamás pensé que iba a decir esto, y seguramente los publicistas dirán que no es el mejor, qué le vamos a hacer, el atrevimiento del ignorante, pero es el que más me ha gustado de este año, entre otras cosas porque no hay cosa que me deje más hipnotizada que un anuncio con música de ópera. El color dorado que llena todo el espacio solo hace que el centro de toda atención recaiga aun más en ese frasco, entre otras cosas porque no hay nada más, solo la música "Casta Diva" y The One Essence de D&G, pues ¿para qué nada más?




Fotos,videos:chmen,d&g,calvinklein

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